Despues de la mala racha de resultados del lebrijano, el equipo directivo del Celta ha optado como en otras ocasiones de cargar toda la culpa contra el entrenador. Antonio López tomará las riendas de este Celta desorientado, descentrado y perdido.

El partido contra el Albacete se perfila como una prueba de fuego para la directiva, que tras destituir a 3 entrenadores en menos de 2 años, ya no tienen escusa para decir que el equipo va mal.
Claro está que si a partir del domingo las cosas no salen, la culpa de todo será de la directiva y de la mala planificación hecha desde el verano… me parece a mi que nos espera un buen tiempo en segunda, ojala me equivoque y a partir del domingo diga: aún hay esperanza, estamos a 6 puntos…




